HISTORIA
DEL VEGETARIANISMO
Los
antecedentes más antiguos que podemos encontrar en la historia, sitúan el
vegetarianismo en el mundo helénico y en la antigua Roma, tal como pueden dar
fe algunos textos de Pitágoras o Porfirio que reflejan un marcado rechazo a
alimentarse de animales. Ambos sostenían que la carne era una fuente de
contaminación y rebajaba el alma a un estado más próximo a las bestias que al
ser humano. Muchas religiones y creencias han apoyado el vegetarianismo: el
brahmanismo, el budismo, el jainismo y el zoroastrianismo abogan por la abstención
de comer carne. Asoka, rey de la India (c. 264 - 223 a. de J.C.), se convirtió
al budismo y oficializó su practica a nivel de estado. Según sus propias
palabras: "aquí no debe matarse ni sacrificarse ningún ser viviente, ni
deben celebrarse fiestas de sacrificios, pues el emperador considera esas
fiestas como un gran mal".
Desde
entonces, larga es la lista de personajes ilustres, sabios, pensadores o
artistas que han seguido los principios de una dieta vegetariana. Algunos de los
más ilustres son: Leonardo Da Vinci, quien opinaba que algún día, el hombre
abandonaría el consumo de carne por considerarlo un crimen comparable al
asesinato de una ser humano y se limitaría a una alimentación de tipo vegetal.
El pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y anatomista italiano rehusó
obstinadamente comer carne desde la infancia, cuando con ocasión de una fiesta,
quedó desagradablemente impresionado por la visión del sacrificio de un
lechoncillo. El escritor español y autor de «El Quijote», Miguel de
Cervantes, también pensaba que la alimentación de un hombre superior debe
estar basada en el consumo de frutos y raíces comestibles. En 1740, George
Cheyne publica el "Ensayo sobre el régimen
alimenticio", con discursos médicos, morales y religiosos; libro que,
posiblemente, sea el primero dedicado al tema del vegetarianismo.
Hasta
finales del siglo XVIII el rechazo de los alimentos de origen animal se
justificaba con argumentos morales y metafísicos, pero a partir de principios
del siglo XIX el creciente interés por la salud y una mayor influencia de las
ciencias en la sociedad permitieron la formulación de razonamientos fisiológicos
a favor del vegetarianismo. La preocupación por la salud de una población cada
vez más afectada por las enfermedades propias de una “civilización” que no
contemplaba la necesidad de la práctica física y la alimentación racional,
movió a algunos médicos a buscar otros caminos alternativos al tratamiento
convencional de las enfermedades con fármacos que por otro lado, no ofrecían
garantías terapéuticas suficientes y sí muchos efectos negativos. Entre
ellos, podemos destacar al Dr. Isaac Jennings, de Ohio, quien tras 20 años de
práctica de la medicina, estaba desolado al ver a sus pacientes empeorar con la
administración de medicinas y dejo de recetarlas, obteniendo resultados
sorprendentes con tratamientos alternativos basados en la enseñanza de hábitos
sanos de vida, iniciándose así con él la práctica de la higiene natural en
1822. Pero algunas evidencias, no eran razón suficiente para convencer a la
sociedad médica de principios del siglo XIX y a la población, en general, de
las bondades del vegetarianismo, rodeado aún de un halo de misticismo y
moralidad que despertaba muchas y razonables suspicacias entre la comunidad
científica. Se hizo, pues, necesario demostrar sus fundamentos científicos. Y
no es hasta el año 1821 que aparece el libro "Thalysie",
donde el autor Jean Antoine Gleïzès, expone argumentos fisiológicos y éticos
a favor del vegetarianismo y que inspira, con su influencia, la creación de la
primera asociación vegetariana del mundo en Gran Bretaña. En 1846 se creó el
primer hospital vegetariano y en una reunión celebrada allí el 30 de
septiembre de 1847, se fundó la Asociación Vegetariana, publicando dos años
después su primera revista, con una tirada de 5.000 ejemplares. Poco tiempo
después, en 1850, se fundó la Asociación Vegetariana Americana, que adoptó
la siguiente resolución: "La anatomía comparativa, la fisiología humana
y el análisis químico proclaman juntos la opinión de que no sólo la raza
humana puede, sino que debe subsistir con los productos del reino vegetal".
Hasta entonces el vegetarianismo y las campañas en contra del alcohol y el
tabaco formaron parte del mismo movimiento, tanto, en Inglaterra como en los
Estados Unidos y el vegetarianismo llegó también a estar íntimamente afiliado
con el movimiento en pro de la medicina alternativa.
En
1893 tiene lugar en Chicago, el primer Congreso Vegetariano Mundial y en 1908 la
Unión Vegetariana Internacional reemplaza a la Unión Federal Vegetariana
establecida en 1889, con el propósito de unir a todas las asociaciones
vegetarianas del mundo. Durante el siglo XX el movimiento a favor de una
alimentación basada en el vegetarianismo cobra una especial relevancia y deja
de ser una práctica marginal, estableciéndose las bases dietéticas y filosóficas
del movimiento vegano mundial y el comienzo organizado de la actividad
divulgativa del veganismo como alternativa ética y sana al consumo y
dependencia de los productos obtenidos de la explotación cruel, injusta e
innecesaria de los animales.